NEBULIZACIÓN PROFESIONAL

Notas técnicas sobre la nebulización 

 

La nebulización (a veces llamada "atomización") es la reducción de un liquido en partes muy pequeñas (gotitas) que se obtiene por ejemplo con el choque entre el liquido y un chorro de aire a alta velocidad u obligando el liquido a pasar por un agujero muy estrecho. Cuanto más estrecho será el orificio mayor será la presión a la que el liquido se somete.

Descrición térmodinamica del proceso:

Formación de las gotas

Se supone que el proceso termodinamico de pulverización se realiza en manera adiabática (es decir, sin que se produzca el intercambio de energía con el entorno).

El proceso de nebulización no se tiene confundir con el de humidificación: de hecho en el proceso de nebulización el liquido en cuestión (por lo general agua) no cambia de inmediato su proprio estado de  agregación, oséa no pasa instantaneamente al estado de vapor, básicamente hay un incremento en el área interfacial que separa la fase líquida de la gaseosa. Aunque en el proceso de pulverización las gotas pueden ser muy pequeñas, son de dimensiones macroscópicas, oséa su estado de agregación es líquido, no gaseoso. Por lo contrario, durante el proceso de humidificación, el líquido se somete a un cambio de fase (de líquido a gas). Aunque el tratamiento teórico de los dos procesos es distinto, en la práctica los dos procesos pueden tener lugar en secuencia, por lo que sus efectos se suman.

El proceso de nebulización conduce a un aumento del coeficiente de intercambio de calor entre el agua y el aire, debido al hecho de que la interfaz entre las dos fases es mayor cuanto más pequeño es el diámetro de las gotitas líquidas.

La evaporación del líquido

Una vez que las gotas se han formado, puede intervenir un proceso de enfriamiento, debido a la evaporación del líquido.

Calor latente de evaporación

El proceso termodinámico es la base de una transformación adiabática del sistema, para el cual la energía total del sistema no cambia, pero sólo se transforma. En esencia parte de la energía presente en la forma de calor (llamada calor latente de vaporización) se utiliza para la transformación de agua nebulizada en gas.

El resultado de la transformación es una disminución de la temperatura.

Cuando el aumento de la humedad relativa, debido a la vaporización del agua, no nos interesa (es decir por ejemplo en el enfriamiento de proceso indudtrial), es suficiente evitar la saturación del ambiente ajustando mediante un higrostato o sistemas similares.

Pero cuando necesite refrescars en la presencia de animales o personas, se debe  entonces equilibrar adecuadamente la temperatura y la humedad, de lo contrario es posible que no se reduzca pero hasta se aumente el índice de calor. Por esta razón, es importante la utilización de sistemas capaces de modular la cantidad de agua pulverizada (y por lo tanto la transformación en el diagrama psicrométrico) en el índice de calor o de otras funciones similares de humedad y temperatura. Hay estudios que vinculan las condiciones de bienestar de los seres vivos a los valores de calor y de humedad en los que viven.

 

Efecto del diámetro de la gota

La velocidad de evaporación, es inversamente proporcional al diámetro de la gota. De ello se desprende que la reducción ,incluso ligeramente, del diámetro aumenta en gran medida la superficie, especialmente cuando el diámetro de la gota se vuelve muy pequeño como en el caso de la pulverización.

El proceso de nebulización es por la fricción con el aire. Por esta razón es muy importante a la velocidad con la que el agua está en contacto con el aire. Esta velocidad se consigue mediante el paso a través de los agujeros microscópicos de las boquillas atomizadoras. Dado que el diámetro de los agujeros de paso está limitada hacia abajo por las tecnologías de perforación disponibles en la actualidad, para aumentar la velocidad del agua es necesario aumentar tanto como sea posible la presión del agua arriba de la boquilla; mayor es la presión, mayor será la velocidad de paso, menor el diámetro de la gota.

 

Utilizos

La nebulización también se utiliza para refrescar los entornos externos; el uso de la pulverización de agua emetida en el aire produce una reducción del calor aumentando la humedad, capturando los olores, reduciendo el polvo y mantiendo alejados a los insectos. Este sistema se llama "acondicionamiento de ambientes al aire libre." La pulverización se utiliza, sobre el tratamiento de la atmósfera, para micronizar  junto al agua compuestos activos líquidos capaces de desinfectar el aire de locales -de tamaño mayor o menor - e incluso grandes sitios abiertos, tales como vertederos. Hablando de desinfección se quiere decir la supresión de la contaminación olfativa, la eliminación de los insectos, la reducción de la propagación de agentes bacterianos y alérgenos por vía aérea. La sanificación de aire de los espacios públicos que se obtiene gracias al proceso de vaporización de compuestos desinfectantes líquidos permite la reducción de la propagación de enfermedades bacterianas tales como la gripe y de las alergias estacionales mediante la reducción de la cantidad de alérgenos en el aire.